El sonido y la vibración son herramientas que se usan desde hace miles de años en la meditación y en la relajación. La terapia con música está documentada desde el siglo IX d.C. sobre todo en los países árabes. Desde los años 70 del siglo pasado cada vez hay más investigaciones sobre el efecto beneficioso de tratamiento con sonido (sonoterapia) usando cuencos tibetanos, cuencos de cuarzo, gongs, tingshas, diapasones, varios otros instrumentos y la voz. En el continente asiático, los EEUU y Alemania, entre otros, hay un movimiento cada vez más grande consistente en aplicar la vibración y el sonido para complementar otras formas de tratamiento. Sobre todo se aplica en casos de estrés, de ansiedad, de tensiones musculares, bloqueos a nivel energético, etc.

¿Qué es un masaje sonoro?

En DitoFlow trabajamos con cuencos tibetanos, gongs, tingshas, campanas, diapasones, monocordio, chimes y la voz. Durante la sesión el receptor escucha el sonido de estos instrumentos y percibe la vibración en su cuerpo. Se pueden aplicar los cuencos sobre el cuerpo de la persona en varios puntos específicos, como por ejemplo los Chakras, o bien moviéndolos con una suave presión siguiendo las líneas energéticas o de tensión. Gran parte de la sesión se lleva a cabo tumbado sobre un futón, vestido con ropa cómoda. Pero también es posible realizar las sesiones en camilla, en posición sentada o incluso de pie para las personas que tienen dificultad para estirarse sobre el suelo.

Efectos de un masaje sonoro

El principal efecto que se consigue con un masaje de sonido es una relajación profunda, porque la vibración y el sonido reducen la actividad cerebral y relajan los músculos de todo el cuerpo. También los bloqueos o la tensión a nivel muscular y energético se reducen o se deshacen. Igualmente, los dolores relacionados con estos bloqueos se alivian o incluso desaparecen.

Masaje sonoro con cuencos tibetanos en Barcelona Masaje sonoro con cuencos tibetanos en Barcelona